La caída del cabello no siempre significa perder folículos. En la mayoría de los casos, el problema comienza cuando estos se debilitan de forma progresiva, produciendo un cabello cada vez más fino, frágil y con menor capacidad de crecimiento. Este proceso, conocido como miniaturización folicular, es una de las principales causas de la alopecia androgenética.
En Prestigia entendemos que cada paciente tiene una historia capilar diferente. Por ello, realizamos una valoración médica personalizada para identificar el origen del problema y diseñar un tratamiento adaptado a tus necesidades.
Si tu caso no necesita medicación, te lo decimos. Si la necesita, la prescribe el médico que te ha explorado — nunca un asistente al teléfono.
La medicación oral no funciona sola. Funciona dentro de un plan: PRP, mesoterapia o farmacología combinadas según el caso, no según el catálogo.
El paciente entra. Se le explora. Se le explica. Y se le ofrece o no un plan. Si procede, lo ejecuta el mismo equipo que diagnostica.
No todas las personas necesitan el mismo tratamiento.
Tras realizar un estudio capilar avanzado, nuestros especialistas determinan si eres candidato a medicación y elaboran una pauta personalizada que puede incluir:
Antiandrógenos
Estos medicamentos actúan reduciendo la acción de la DHT sobre el folículo piloso, ayudando a:
Vasodilatadores
Estimula la actividad del folículo piloso aumentando el aporte de oxígeno y nutrientes al cuero cabelludo. Sus principales beneficios son:
Los primeros resultados suelen comenzar a apreciarse entre los 3 y 6 meses, siendo importante mantener el tratamiento para conservar sus beneficios.
— Premisa 01
La causa, no el síntoma. La DHT apaga el folículo. La medicación oral actúa ahí. Lo demás son capas sobre el problema.
— Premisa 02
Tu prescripción, no la del foro. Otra molécula, otra dosis, otra duración. Solo el médico que te explora puede decidirlo.
— Premisa 03
Analítica de partida. Analítica de control. Antes de empezar y cada seis a doce meses durante el tratamiento. Sin excepción.
No hay dosis universal. Hay un proceso, y se respeta paciente a paciente.
Densidad. Patrón. Antecedentes. Salud general. Si la medicación oral encaja en tu caso, te lo decimos. Si no encaja, también.
La decisión la tomas tú. Pero primero te damos información, no presupuesto.
Hormonal. Hepática. Renal. Ferritina. Sobre esos números, no sobre un protocolo de catálogo, se elige la molécula y la dosis.
Lo que receta tu médico, lo justifica tu analítica.
Protocolo por escrito: qué tomar, cuándo y qué vigilar. Vía directa con el equipo médico mientras te adaptas a la pauta.
A los tres meses, primera revisión y foto clínica de referencia.
Cada seis a doce meses, revisión y analítica. Se mide eficacia. Se vigila tolerancia. Se ajusta si toca.
La medicación funciona mientras se toma — y mientras se vigila.
No son valores corporativos. Son las reglas que aplicamos en cada consulta, cada receta y cada revisión.
Cada prescripción se apoya en literatura científica, no en tendencia. Las moléculas que recetamos tienen evidencia detrás. Y se ajustan a tu caso, no al revés.
La medicación frena la caída, repuebla parcialmente y mantiene. Ni más, ni menos. Lo que prometemos lo cuenta tu foto a los doce meses.
Quien te prescribe es quien te revisa. Y quien te ajusta. Y quien te retira el tratamiento si llega el momento. Siempre el mismo médico, siempre cara a cara.
Cinco médicos en plantilla. Sin asesores comerciales, sin externos, sin rotaciones. El que firma tu receta es el que te conoce.
Sí — como cualquier medicamento. En finasteride y dutasteride se han descrito efectos sobre la función sexual: poco frecuentes y reversibles en la mayoría de los casos. El minoxidil oral puede provocar vello en zonas no deseadas o ligera retención de líquidos.
Todos se vigilan en consulta. Por eso no prescribimos sin diagnóstico previo ni sin analítica.
A los dos o tres meses se frena la caída. La densidad visible llega a partir del sexto mes. La valoración definitiva, al año — fotografiada en la misma luz, ángulo y distancia que la imagen inicial.
El cabello no se mide por sensaciones. Se mide en imagen.
La alopecia androgenética es crónica. Si la medicación se suspende, en seis a doce meses el cabello recuperado tiende a perderse. Funciona mientras se toma.
Mantenerla, combinarla con cirugía o retirarla es decisión tuya — con información médica encima de la mesa.
El primer paso hacia tu mejor versión.
El punto de partida de tu nueva imagen. Completa el formulario y nos pondremos en contacto contigo para programar tu valoración clínica, donde definiremos un planteamiento quirúrgico estrictamente a tu medida.
Nuestro equipo médico te contactará en breve.
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MANTENDREMOS TU INFORMACIÓN CLÍNICA SEGURA.